Invisible Déjà Vu

Instalación Sonora Site-specific + Notación Gráfica, 2011.

Existe una genuina paradoja relacionada con el tiempo y el espacio arquitectónico propio de
unas instalaciones de Metro. En si mismas las instalaciones de Metro son un perfecto ejemplo de maquinaría de computo de tiempo(s). Todo evento producido en ellas permanece reglado, monitorizado y rigurosamente programado en una coreografía activada diariamente por sus usuarios y staff. Dejando a un lado los pequeños resquicios por donde inevitablemente se cuela el azar, podría decirse que una estación de Metro es un sistema-tiempo perfectamente diseñado. La experiencia de usuario de un viajero se encuentra igualmente preconfigurada a partir de una serie de patrones de comportamiento, siendo cada área del Metro una célula o unidad de tiempo independiente que a su vez permanece ligada al propio tejido o experiencia temporal global: halls de entrada, zonas de adquisición de billetes y abonos, pasillos, escaleras, ascensores, zonas de intercambio entre líneas, andenes, trenes y vagones, todos ellos son espacios organizados como pequeñas experiencias temporales. Es precisamente entre todo ese entramado de relaciones tiempo/espacio dónde encontramos la paradoja: ¿cómo es posible que una arquitectura con una cualidad tan "fuera de tiempo", tan desmemoriada como son las instalaciones de un Metro estén a la vez sujetas a un todo un sistema de pautas temporales? La respuesta es sencilla: todo tiempo allí es tiempo muerto o tiempo suspendido, o lo que es lo mismo, la única idea de tiempo viable en la Institución Metro sería la de un presente continuo, ya que todo tiempo anterior y todo tiempo futuro carecen por completo de sentido, evidenciando que aún formando parte de una línea de acontecimientos reales y/o computables, todo suceso ocurrido o por ocurrir ha sido y será igualmente anticipado.
¿Pero que ocurriría si a ese presente continuo -llamémosle "presente" en analogía con el tiempo verbal-, se le añadiese un fragmento del pasado, una memoria arrancada de un tiempo anterior, un pedazo de su historia? Obtendríamos una variación, un cambio. Conjugando ese tiempo verbal "presente" y a la vez mezclándolo con un tiempo verbal "pasado", estaríamos interviniendo en el futuro inmediato, creando una nueva situación previamente no pronosticada.

Invisible Déjà Vu parte del registro sonoro de un espacio de la estación de Metro Serrano por un periodo de tiempo determinado, y la posterior reproducción de este mismo registro (sometido a diversas alteraciones temporales realizadas procesando el audio obtenido), durante la celebración de la feria de arte Just Madrid. De esta manera, en el espacio sin memoria de esta estación de Metro, se convocará su pasado a través de un espectro aural, revenant inmaterial dispuesto a convocar un cambio, a intervenir en el futuro.